Cortesía: José Luis Flores Bontá
Siempre se ha escuchado
que: “El alcohol afecta el comportamiento humano y son diferentes cuando nos
encontramos volando en una aeronave o permanecemos en tierra firme, que los
pasajeros con síntomas de alcohol o estado de embriaguez no deberían ser
embarcados”. Pero encontramos pasajeros que desean ser abordados, por
razones de negocios o asuntos familiares importantes; sin saber que están
poniendo en riesgo: su vida y la
seguridad del vuelo; recordemos que el
haber consumido una copa de alcohol en un vuelo equivale a tres copas en tierra
firme y por lo tanto es un riesgo transportar a un pasajero en estado de
embriaguez o síntomas de alcohol.
Debemos prestar atención
a estos pasajeros con síntomas de alcohol, el personal debe comunicar
de inmediato al Supervisor de Turno o Comandante del vuelo, para tomar las
medidas necesarias, de ser posible la negación del embarque.
Podemos diferenciar el
estado de embriaguez en tres niveles:
o
Primer nivel: El pasajero está eufórico, alegre, sonrojado, huele a alcohol,
tiene los ojos brillantes, un poco de inestabilidad, puede haber
ingerido algunas copas de alcohol o estar en un momento de desintoxicación del
alcohol de un día anterior.
o Segundo nivel: El
pasajero tiene problemas de equilibrio, se vuelve irritable,
agresivo, grosero, suele bajar el control de esfínter, tiene sed, puede tener
náuseas y vómitos, tiene embriaguez moderada por estar ingiriendo
alcohol y se encuentra intoxicado.
o Tercer nivel: El
pasajero no se tiene en pie, delira, tiene la piel blanca y fría (empieza el efecto
depresivo), respira cada vez más
despacio, tiene una embriaguez
severa y se encuentra totalmente intoxicado de alcohol.
Porque los cambios de presión afecta al ser humano, el
cansancio y la deshidratación, conllevan a tener menos agua y falta de oxígeno en la sangre; por esta razón si algún
pasajero ha ingerido alcohol, la concentración de alcohol será más alta que
el agua, conduciendo al pasajero hacia
una rápida intoxicación o embriaguez.
Y el problema no termina
en tenerlo con una intoxicación de alcohol
o el haber alcanzado el estado de embriaguez sino que su estado tiene otros
efectos asociados que ponen en peligro su salud, el alcohol es una de las
causas que provocan el síndrome de la clase turista o Trombosis venosa
profunda, esto es un coagulo de
sangre o trombo que se forma en una vena profunda del cuerpo, por lo general en
las venas profundas del muslo o de la pantorrilla, a veces estos
coágulos pueden llegar hasta los pulmones y producir una embolia pulmonar, a
diferencia a las que se forman en las venas superficiales cercanas a la
piel, las cuales permanecen en su mismo
lugar, como las varices que no son un factor de riesgo de la embolia
pulmonar.
Este coagulo de sangre o
trombo puede bloquear completamente la circulación en la vena lo cual produce
dolor, hinchazón, enrojecimiento y más calor en la pantorrilla pero cuando se
desprende es arrastrado por el torrente sanguíneo y se le conoce como émbolo,
si este émbolo llega hasta los pulmones y bloquea una de las arterias que
irrigan el corazón, la situación se llama embolia pulmonar esto puede causar un
daño permanente de una parte del pulmón o de otros órganos del cuerpo.
Entre otros síntomas:
puede causar sensación de falta de aliento, un dolor repentino y agudo en la
región afectada del pulmón, hay personas que no presentan ningún síntoma o
signo de la embolia pulmonar o trombosis venenosa profunda, pero es importante
saber que un coagulo grande o muchos
coágulos de la embolia pulmonar puede causar la muerte del pasajero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario